jueves, 23 de junio de 2011

Humo

No fumaba por pasión, ni por que le quedase bien. No era un adicto a la nicotina, ni se creía más inteligente con un cigarrillo en los labios. Fumaba por que charlaba con el humo. Hacía años que había llegado a capital, estaba alejado de su familia y los amigos que había hecho, apenas eran compañeros de trabajo. El humo en cambio era su amigo. Y no es una forma de de decir. Él hablaba con el humo y el humo le contestaba. Se movía formando palabras,a veces era más denso, otras veces más azul. Cariñoso se quedaba impregnado en toda su ropa. De a poco el humo fue conquistando su corazón. Se podía quedar horas mirando las columnas de humo que expelen las fábricas. Se enfurecía con el humo negro de los nuemáticos quemados, se alimentaba del humo moteado de brillo de las parrillas al paso. Leia los enigmas del vapor rancio que sube de las alcantarillas y metidataba junto con el humo de los sahumerios. Un día lo supo: quería ser uno con el humo. Los bomberos lo encontraron calcinado, acostado en su cama con una sonrisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Por favor no bebas más, no llores. Por favor yo te prometo te esperaré si es que para de llover.